La inundación sin precedentes
ocurrida en la segunda mitad del 2010 en Pakistán interrumpió la vida
de 20 millones de personas, afectando también a la población de
arácnidos del país. La inundación dejó más de una quinta parte del país
sumergida en agua, los millones de arañas no tuvieron otra opción que
trepar a la copa de los árboles para escapar de la crecida.
El agua tomó tanto tiempo en
retroceder, que los árboles eventualmente se convirtieron en capullos de
telarañas. El resultado es un panorama inquietante, especialmente para
los aracnofóbicos, con toda la vegetación cubierta por una
espesa red, muy parecido a una película de terror.
Sin embargo, el fenómeno inusual puede ser una bendición disfrazada,
el departamento Británico para el desarrollo internacional reporta
que en las áreas donde las arañas han escalado los árboles se ha visto
mucho menos difusión de mosquitos transmisores de malaria de la que
podría esperarse dada la permanencia del agua estancada, aquí les dejo
unas fotos de este inusual fenómeno de la naturaleza.
El efecto positivo de esto fue que este año ha habido
menos mosquitos, disminuyendo los casos de malaria.





Fuente: Tecnoculto, Poquiblog